La bolsa de playa con bebé se monta una vez en junio y se queda montada hasta septiembre: carpa plegada, manta impermeable, juguetes de arena en su bolsa de malla, gorro, gafas, bañador-pañal limpio y una muda, toalla poncho y el protector. Después de cada ida a la playa se sacan el bañador y la toalla para lavar, se sacude la manta y se vuelve a dejar la bolsa en el recibidor. Lo único que se prepara cada día es la nevera: agua, fruta y, si hay biberón, el agua para prepararlo.
El orden de compra importa. Lo primero, en mayo o junio, la carpa, el protector mineral y el bañador-pañal, porque hay que probar la carpa en el salón (abrirla es fácil, plegarla la primera vez no) y comprobar la talla del bañador. Lo demás (poncho, juguetes, carro) se compra cuando se sabe si vais a ir dos tardes o quince días. El carro plegable solo compensa si la playa está lejos del coche o vais varios adultos con dos niños; para la playa de al lado de casa, una bolsa de malla grande vale.
De un verano a otro se reutiliza casi todo: carpa, manta, nevera, poncho, juguetes y carro. Hay que renovar el protector (abierto pierde eficacia y caduca a los 12 meses), la camiseta UV y el gorro si ha cambiado de talla, y el bañador-pañal por el peso. La piscina hinchable se revisa en casa antes del primer día: una fuga se arregla con el parche de la caja, no en la playa.
Si el viaje a la playa es largo, lo del coche (sillita, nevera eléctrica, parasoles) está en el kit de viaje largo en coche con niños; y para los hermanos mayores que van de excursión o a la piscina con el cole, la gorra con nuca y el stick solar del kit de excursión del cole son los mismos.